El agua del grifo en España es potable, pero su sabor, su dureza o el cloro pueden hacer que muchas personas prefieran filtrarla. Estos son los principales tipos de filtro y para qué sirve cada uno.
Jarras filtrantes
La opción más sencilla y económica. Usan cartuchos de carbón activo que mejoran el sabor y reducen el cloro. Requieren cambiar el cartucho con regularidad.
Filtros de grifo
Se acoplan a la salida del grifo. Son cómodos para filtrar solo el agua de beber y cocinar.
Filtros bajo fregadero
Se instalan en la toma de agua y salen por un grifo independiente. Ofrecen más capacidad que una jarra.
Ósmosis inversa
Eliminan la mayor parte de las sales y sustancias disueltas. Producen un agua muy ligera, pero desechan parte del agua en el proceso y necesitan mantenimiento profesional.
Cómo elegir
- Si solo te molesta el sabor a cloro, una jarra o un filtro de grifo suele bastar.
- Si el agua de tu zona es muy dura, valora un descalcificador o la ósmosis.
- Consulta el análisis del agua de tu municipio, que publica la empresa suministradora.
Sea cual sea el sistema, el mantenimiento es clave: lee nuestra guía de mantenimiento de filtros de agua.